Demasiada diferencia he encontrado entre los dos dibujantes de esta historia. Por un lado Terry Dodson, genial, capaz sólo de lo mejor y de superarse a sí mismo continuamente, todo en un alarde y derroche de virtusismo con el lápiz. Por otro, Frank Cho, pobre sustituto, al que todo lo que no sea dibujar a su chica de Liberty Meadows, una y otra vez, le viene grande y complicado.Ante la riqueza del dibujo de Dodson, Cho sólo aporta (aunque a muchos sólo les importará eso) senos de gran tamaño y rostros inexpresivos, que lastran la narración. Afortunadamente, su participación es corta. De otro modo, las cosas podrían haber sido muy distintas en estos dos tomos de “Marvel Deluxe” publicados por Panini.
Por estos tebeos, Dodson debería de ser “condenado” a dibujar al hombre araña por el resto de sus días, junto a John Romita Jr.
Y detrás de todo eso, hay una historia.
Y la historia es uno de esos pocos trabajos de Mark Millar dignos de mención, junto a lo que hizo para Lobezno en Enemigo del Estado.La trama muestra más que un simple recorrido por todos los enemigos de Spidey. Millar aprovecha para perfilar a todos los personajes con los que el protagonista se va apalizando durante la búsqueda que justifica los doce números y la creación de la serie Marvel Knights Spider-Man… Y también nos muestra, de forma coherente, la relación de Peter con sus aliados (o no tanto) dentro del Universo Marvel.
Añadir el hecho de que la serie se ha revalorizado después de las impresionantes demostraciones de estupidez del actual editor en jefe de Marvel.
Junto con la era Joe/Romita Jr., esta historia es de lo más recomendable que se puede encontrar en el maremagnum que supone introducirse, no ya en las colecciones de Spider-Man, sino en todo el universo de la editorial.





